Una ciudad integrada
Colombia es una sociedad muy desigual. El último informe de Naciones Unidas sobre desigualdad nos ubica en el tercer puesto en todo el mundo. Esto significa que en el país, los ricos son muy ricos y los pobres son muy pobres. Esta indeseable situación se ha atacado en Bogotá desde 2004. Se busca que quienes padecen hambre, la población más vulnerable, no sigan viviendo en tan lamentable situación.
El sector de Integración Social busca alcanzar una ciudad incluyente, justa y equitativa, donde se destaca a la igualdad como un elemento escencial de la justicia. Esa es la función de los Comedores Comuntarios que alimentan a millones a diario y de los suplementos alimenticios que distribuye la Secretaría de Integración Social. Los bogotanos y las bogotanas tienen derecho a no padecer hambre. Con hambre no se puede hablar de vida digna. Bogotá no logrará ser una ciudad de derechos hasta que no erradique la miseria, la pobreza y el hambre. Esta es un tarea que se ha emprendido con prisa y sin pausa.